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Eleazar Díaz Rangel también le hizo la guerra a Aldemaro Romero

Aldemaro Romero:  La revolución pasó de moda Las revoluciones con fusilamientos, ahorcamientos y guillotina, hechas por individuos resentidos socialmente, que se vengaban de las clases dominantes, ya no existen más. Ahora los pueblos no revolucionan sino que se incorporan a la senda del progreso y el desarrollo Por las malas administraciones y los malos gobiernos que hemos padecidos, tenemos una sociedad de pobres y de ignorantes, y que no se ofenda nadie. La gente cree que la cultura debe ser gratis; que la música es como el aire, una bendición natural. Es imposible que los museos cobren entrada, aunque cuesta dinero mantenerlos y dotarlos. Ramón Hernández I Overture Aldemaro Romero se fuma uno o dos cigarros al día, siempre después del café, y los saborea con deleite. Cordial y malhablado, saluda afablemente y, desde la cumbre de su experiencia, va hilando la conversación con la destreza de un compositor, con sus bajos y sus altos, sus ripios y sus asomb...

Una vida, muchas lecciones

Represión Cuán ilegítimo y débil debe sentirse un gobierno que no sólo necesita reprimir a los vivos, sino también a los muertos, y vigilar entierros. Luis Manuel García Méndez, Madrid | 25/02/2010 Orlando Zapata Tamayo, activista del Proyecto Varela, condenado en 2003, ha muerto tras 86 días de huelga de hambre. Ha muerto a sus 42 años un hombre que había nacido dentro de la llamada Revolución, mientras el Che moría en Bolivia y el país se preparaba para su gran campaña maoísta: la Zafra de los Diez Millones. No era un representante del áncient régime, ni un latifundista ni un hacendado criollo, ni siquiera apeló a la violencia contra el gobierno. Orlando Zapata Tamayo era un humilde albañil, negro, pero con un sentido de la justicia que lo impulsó, primero, a disentir, y, más tarde, a reiterar su oposición a los maltratos, vejaciones y torturas a los que era sometido en prisión por sus verdugos. Ello le valió la multiplicación por diez de su condena, desde los tres años iniciale...

Negro presente

Ramón Hernández Eltejadoroto@hotmail.com Tengo once años escuchando esa misma cantaleta, que la generalidad ilustrada denomina “discurso”, por cortesía con el idioma y otros miedos. Si en las academias militares se hubiese prestado más atención a la gramática y a la retórica, el país se habría evitado esas millonarias e inútiles compras de obsoletos equipos de guerra a los países que alardearon con orgullo de ser los creadores y fabricantes de las computadoras portátiles más grandes y pesadas del mundo, y no sólo contaríamos con oficiales mejor hablados sino también con un cuerpo de defensa mucho más eficiente en el campo de batalla y en las salas situacionales. El buen funcionamiento del cerebro, y por ende su desarrollo y mejor aprovechamiento, se relaciona más con aprender a construir frases perfectas que con prácticas de tiro al blanco o con los ejercicios para sacar rápido la pistola, actividades que no requieren usar la materia gris. Stalin que fue diestro asaltando bancos y dego...

Tacoa ácida

Ramón Hernández eltejadoroto@hotmail.com El hollín cubre las hojas de los árboles y dificulta la respiración. Tres chimeneas disparan su porquería a la atmósfera y la nube roja de estiércol asciende como una calavera. Es la muerte gasificada. Tacoa es un horno crematorio a posteriori, permanente e incesante. A medida que Caracas depende más de sus turbinas de vapor para obtener electricidad es menos posible hacerle a Tacoa los mantenimientos de rigor y aumenta la cantidad de desechos que expulsa, sin que haya posibilidades de defensa. Aterrorícese, esa planta no sólo utiliza fuel oil, el más sucio de los combustibles inventados, sino que también se nutre de los pedazos de existencia que le consume a los seres que viven en sus alrededores y más allá. A nadie le preocupa, mucho menos al Coba. Seguramente aducirá razones de Estado y sacrificios en aras del socialismo. En junio de 2008, el sindicato de trabajadores de EDC se quejó de que las máquinas de Tacoa operaban con combustible núme...

AMONESTACIÓN

Los ruidos del alma son imperceptibles. No se escuchan, pero tampoco dejan dormir. Cuando las personas hablan mucho y callan poco, es obvio que tienen el alma abullarangada, que no pueden conciliar el sueño, que son infelices. Sólo se calman cuando tienen al lado a alguien sobre quien descargar –con insultos y golpes– la rabia, la frustración y hasta la propia soledad que los corroe. Los sabios son humildes. Ceden antes que sostener una discusión con personas que más que el valor de los hechos prefieren imponer su voluntad o su punto de vista, sin dudar en recurrir a la fuerza, a la descalificación y al insulto para doblegar al adversario. Los sabios son escasos, los otros abundan. Nunca he confiado en las mayorías, tampoco he sido un fanático de la unanimidad, de los consensos, de los acuerdos, pero reconozco la importancia de ceder como paso elemental de la convivencia y del mutuo respeto. Todos sabemos qué catadura moral se necesita para formar parte de un poder público que se agavi...

El asedio inútil

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El asedio inútil Hugo Chávez contra la historia Amazon.com: Buying Choices: El asedio inútil: Conversación con Germán Carrera Damas (Spanish Edition)   by Ramón Hernández  Link:  https://www.amazon.com/gp/offer-listing/9803544055 Una entrevista que publica Libros Marcados para entender los duros tiempos del presente y descubrir la salida luminosa del mañana En una extensa conversación con el escritor y periodista Ramón Hernández, el historiador Germán Carrera Damas ofrece las claves para entender el momento que vive el país. Expone las diferencias entre el militarismo actual y los del pasado y los aportes de los demócratas y civilistas en la construcción de la República. La realidad agobia, pero la conclusión es esperanzadora. —Vivimos una gran indigestión, que tiene ciertas características: lo placentero de su origen, lo incómodo de su presencia y lo transitorio de sus efectos. En su denso análisis, Carrera Damas denuncia el papel de los pseudointelectuale...